lunes, 31 de enero de 2011

IGUAZÙ y MISIONES

Hooola:

Estamos en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, justo al lado de la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay (la frontera entre los tres la marca la desembocadura del rio Iguazú en el río Paraná); ayer visitamos ese lugar y vimos en la distancia los otros dos países; aunque habíamos pasado el día en Brasil.

Pero vayamos por partes: llevamos 3 días aquí, el primero de los cuales lo dedicamos a visitar una de las antiguas misiones -se llamaban en realidad "reducciones"- creadas por los jesuitas para evangelizar a los guaraníes; y los otros dos los hemos dedicado a visitar el parque natural de las Cataratas de Iguazú, un día desde el lado brasileño y otro desde el lado argentino. Tanto la Misión como las Cataratas son Patrimonio de la Humanidad.



El viaje para visitar la Misión fue largo y pesado (500 kms ida y vuelta por esta tierra absolutamente roja y fértil), pero fue muy interesante. Pasamos por unas minas de geodas de amatista y otros minerales antes de llegar a la misión. El complejo que crearon los jesuitas hasta su expulsión (hay otros 30 mas o menos en la zona) era una enorme comunidad muy bien organizada y autosuficiente. Lamentablemente, tras la expulsión de los jesuitas, en el siglo XVIII, quedaron abandonadas y hoy sólo quedan unas pocas ruinas, pero te puedes hacer una idea de cómo funcionaba todo el complejo sistema que crearon en la jungla los misioneros. Podéis recordarlo viendo la película La Misión, que lo recrea bien. Muy interesante.



Hablar de las Cataratas del rio Iguazú se me hace difícil, ya que para hablar del Perito Moreno utilicé los términos Impresionante y Majestuoso:...¿qué adjetivos debo utilizar ahora?....,¡hummm...!, no sé,...quizá FAS-CI-NAN-TE. Realmente no lo sé, seguro que me quedo corto. Son dos paisajes de agua...¡pero tan diferentes!: frente a la quietud y el ruido inquietante de la ruptura del hielo, el ruido ensordecedor y dinámico del agua cayendo por cientos de metros a diferentes alturas. Y las hemos visto desde todas las perpectivas posibles en estos dos días: caminando por las diferentes pasarelas de los dos lados (brasileño y argentino)en paseo tranquilo -aunque con un calor húmedo bastante angustioso- (alguna de las pasarelas incluía ducha completa bajo las cascadas), navegando en barco hasta quedar justo debajo de las cascadas absolutamentes duchados, y........ ¡tachin, tachin!..... desde el aire en helicóptero que tomamos ayer desde el lado brasileño (fue nuestro bautismo de helicóptero: bonito, aunque muy poco tiempo). Os dejo unas pocas imágenes para que os hagáis una idea.











Esta última, como bien imagináis, fue una de las que tomamos desde el helicóptero; no pude tomar muchas ya que el tiempo, como he dicho, fue breve y no era fácil enfocar con prisas y disfrutar (o acongojarse, por decir algo) con las subidas y bajadas del helicoptero.

En Brasil tuvimos tiempo de visitar un bonito y enorme parque de aves; os dejo unas imágenes para que disfrutéis (tucanes, loros variados, colibríes, flamencos,...., también había alguna anaconda y algún yacaré -caimanes-, pero con ellos no se podía entran en las jaulas.







Para otra ocasión dejaré algún comentario antropológico sobre los distintos indígenas que hemos ido viendo en el viaje.

Mañana viajamos hacia Buenos Aires de nuevo; esto se está terminando. No sé, no sé... tendremos que seguir el blog con clases de guaraní o algo así.
El día 2 queremos pasar a Uruguay, pero quizá busquemos otra opción que no sea Montevideo,.... dicen que no hay mucho que ver. Quizá una población que se llama Colonia y que, además, está más cerca de Buenos Aires.

Si puedo haremos una entrada de despedida.

Ya está bien por hoy.... Besazos para todos.

viernes, 28 de enero de 2011

SALTA Y ALREDEDORES

Buenas:
Hoy viernes abandonaremos Salta y volaremos hacia Iguazú, para ver las famosas cataratas e intentar visitar alguna de las ruinas de antiguas misiones jesuíticas.
El día 1 volaremos hacia Buenos Aires y el día 3 saldremos hacia Madrid, donde llegaremos ya durante la madrugada del día 4. En el medio, el día 2, desde Buenos Aires intentaremos visitar Montevideo, en Uruguay; para ello hay que tomar un ferry y navegar durante más de 2 horas por la desembocadura del Paraná-Mar de Plata, para atravesar los 70 kms. que separan las dos ciudades.

Salta es una ciudad muy coqueta; tiene un centro con edificios que recuerdan un cierto pasado colonial, con mucha animación en el centro. Destacan la catedral, la iglesia de S. Francisco o el Cabildo, de los que os dejamos foto.
Tiene un museo antropológico (Museo Antropológico de Alta Montaña)muy interesante y mucha vida nocturna. El turismo, aunque también hay mucho, es, en parte, nacional. Hay más vida de ciudad "normal" que en Usuhaia o en El Calafate, donde todo el mundo era turista o vivía para atender el turismo.





Está ubicada en un gran valle verde, muy fértil, con grandes extensiones de cultivos de tabaco y maiz.

Hemos visitado en sus alrededores diferentes zonas; la quebrada de Humahuaca, que ya citamos, la puna, el altiplano, los valles calchaquíes, la poma -zona volcánica-, bosque húmedos subtropicales y el parque nacional de los Cardones. Os dejamos alguna imagen más de estas zonas.






Os dejo, estamos a punto de salir hacia el aeropuerto de Salta; volaremos hacia Iguazú directos, sin pasar por Buenos Aires; ya es un alivio: sólo 2 horas de viaje.
La próxima entrada la haremos desde Iguazú.
Besos.

martes, 25 de enero de 2011

SALTA Y LA QUEBRADA DE HUAMAUACA

Hooola:




Estamos en la Quebrada de Huamauaca (en un pueblo que se llama Tilcara); se accede desde Salta -de la que ya contaré-. Llevamos un par de días: hemos recorrido quebradas, la puna (una enorme extensión a unos 3700 metros de altitud), hemos vistado un enorme salar -enorme extensión de llanura de sal- que estaba inundado por las recientes lluvias, hemos mascado hojas de coca -es un vasodilatador que aconsejan mascar para evitar los efectos del mal de altura-, estamos recorriendo la preciosa quebrada de Humauaca (una delicia geológica, con formaciones y paisajes llenos de vivos coloridos), hemos visitado pueblecitos habitados por indígenas quechuas -con mucha artesania-, y hemos visto el altiplano argentino -a más de 4000 metros, muy cerca de la frontera boliviana- y hemos atravesado el Trópico de Capricornio.


En los próximos días visitaremos los valles calchaquíes.

Sólo pretendía hacer una entrada rápida; ya escribiré otro día sobre Salta, la linda.
El viernes viajamos a Iguazú.

Besos

sábado, 22 de enero de 2011

EL CALAFATE Y SUS GLACIARES: EL PERITO MORENO

Hola a todos y todas.

En el momento que escribo esta entrada ya hemos abandonado la ciudad de El Calafate, y con ello abandonamos nuestra estancia en Patagonia -más de dos semanas, entre treeking, visitas y retenciones-. Cambiamos totalmente de aires y nos desplazamos al noroeste de Argentina: las ciudades de Salta y Jujui y las quebradas de Humahuaca, no lejos de la frontera con Bolivia, y próximas al trópico de Capricornio; con ello, imaginamos, cambiamos el frío y ventoso sur por el caluroso y alto norte -Salta está a unos 1200 metros de altitud- (por cierto, tampoco demasiado lejos de Tucumán: ¿os acordáis de la mamá de Marco?).



Estos días pasados en El Calafate han sido de visitas a glaciares y a zonas de montaña; El Calafate es la población que da entrada al Parque Nacional Los Glaciares, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (es solo una parte del Campo de Hielo Patagónico Sur). Aunque hemos visitado otros glaciares en una excursión en barco (de la que os dejamos alguna imagen de témpanos flotando en el lago Argentino -un lago enorme al que vierten todos estos glaciares-), la estrella indiscutible del parque es el famosísimo glaciar PERITO MORENO; y no es el más famoso porque sea el más grande o más alto -cosas en la que le superan otros glaciares que hemos visto-, sino por el hecho de que tiene su frente (de varios kms.) situado a pocos metros de una península en la que, desde unas pasarelas, se puede contemplar con una gran cercanía. Sólo hay un par de palabras para expresar lo que transmite el glaciar: MA-JES-TUO-SO e IM-PRE-SIO-NAN-TE. Es alucinante situarse frente a esa gigantesca masa de hielo de 60 metros de altura y varios kms. de frente y estar escuchando “casi” su respiración, sus crujidos internos y ver cómo se desploman sobre el lago -con enorme estruendo- pequeños trozos que caen de cualquier lado de su frente; “el Perito se rompe”. Ocurre algo parecido a cuando uno se sitúa junto a una lumbre y no puede dejar de mirar el fuego, o en una cascada y no se puede dejar de mirar cómo cae el agua: es algo hipnótico y te puedes quedar allí horas clavado frente a la “bestia” (como de hecho hicimos). En fin, no se si me he puesto un tanto cursi, pero, la verdad, impresiona mucho.





También nos hemos “acercado” a la mítica población de El Chaltén (entrecomillo acercado porque El Chaltén está como a 220 kms de bus de El Calafate -recorriendo la, también mítica, Ruta 40-, pero aquí esas distancias son mínimas). El Chaltén es un pueblo nacido en 1985 para intentar frenar las intenciones expansionistas de Chile por esta zona (nos ha parecido que, auque conviven como pueblos fronterizos, argentinos y chilenos tienen entre sí “alguna cosilla pendiente”). Se ha convertido en un lugar casi mítico y en la “capital nacional del treeking”, a la que llegan miles de excursinistas, treekineros y alpinistas para hacer senderos -o escalada- en torno al Fitz Roy y otras cumbres; el Fitz Roy es un gigantesco pico de casi 3500 m. que pudimos ver al llegar desde lejos pero que, al hacer treeking de aproximación hacia alguno de los miradores de los pies, estaba absolutamente cubierto por nubes y nieblas, “totalmente desaparecido” para el resto del día (por cierto, el nombre del pico -Fitz Roy- corresponde al capitan del Beagle, barco en el que hizo su famosa travesía Darwin, a partir de la cual escribió su no menos famoso origen de las especies).




La ruta a pie que hicimos en El Chalten recorría un bonito bosque patagónico que nos deparó alguna sorpresa de fauna (voladora, la terrestre sigue siendo escasa): nos sobrevolaron varios condores -sí, ya sé que la foto es muy lejana, pero los cóndores no acostumbran a posar para el turista- y pudimos ver trabajando, muy cerca nuestro, a un laborioso pájaro carpintero gigante de cabeza roja. También hemos visto flamencos, pero éstos en un humedal de El Calafate.





Dejando la naturaleza, hace días que no escribo comentarios gastronómicos. Esta zona es famosa por su cordero cocinado al “espeto” como puede verse a través de los cristales de los restaurantes. Lo probamos y estaba rico, aunque no nos pareció tan bueno como los solomillos de ternera que comimos en Buenos Aires o la merluza negra de Ushuaia. Por cierto, aquí también hemos comido rica merluza negra y espectaculares truchas, pescadas esa misma mañana en el lago Argentino.
No hemos hablado de las bebidas: por supuesto que hemos bebido rico vino argentino, pero hay una curiosidad que hos ha gustado mucho: en Patagonia hacen cervezas estupendas -rubias, rojas, negras-, parecidas a las alemanas o las belgas. Indagando con los camareros un poco (o, simplemente, leyendo las etiquetas de las botellas que para eso están) se descubre que a esta zona llegaron, a finales del siglo XIX, bastantes alemanes y fueron ellos los que empezaron a elaborar cerveza aquí..., y la tradición ha continuado hasta la actualidad. Muy buena y, frecuentemente, en botellas de litro.




En el capítulo de curiosidades, también se puede comentar algo sobre productos de supermercados. Por supuesto, hay estantes llenos de mate, en muy distintas variedades (los patagónicos tanto de Argentina como de Chile tienen auténtico vicio por el mate), muchas salsas -gran cantidad de mayonesas-, muchísima pasta (se nota la tradición de la emigración italiana) y con marcas italianas, mucho vino, aguas saboreadas de variados sabores, sobres para hacer refresco (todavía existe el Tang), carne de ternera baratísima (un kilo de solomillo de ternera unos 8 euros), poco y carísimo aceite de oliva, bastantes precocinados, muchos y enormes helados...


Un último comentario al paisaje patagónico: tanto el día que hemos ido a El Chaltén, como el que hemos tenido que desplazarnos a la población de Rio Gallegos para tomar el avión hacia Buenos Aires-Salta (hay aeropuerto en El Calafate, pero el bloqueo chileno ha afectado también a las reservas de avión y no hemos encontrado vuelo si no era desde Rio Gallegos, a 300 kms de El Calafate, kms que hemos tenido que hacer en bus; por eso el viaje desde El Calafate hasta Salta, teniendo que pasar por B. Aires, nos va durar casi 24 horas) hemos atravesado muchísimos kms de llanura patagónica: es un paisaje duro y monótono; una estepa barrida constantemente por el viento donde la vida vegetal y animal parece detenida: enormes extensiones áridas, con pequeños matojos arbustivos extendiéndose hasta donde alcanza la vista, de gran planitud, fundiéndose en el horizonte con mares de nubes de las más diversas formas. A su modo, da un poco la misma sensación -por supuesto de otra forma menos estética- que el gigante Perito Moreno: la enormidad de la naturaleza de esta zona.

En fin, creo que por hoy ya hay bastante poesía. Desde Salta y Jujuy seguiremos la crónica.

Salud y besos para todos y todas.




miércoles, 19 de enero de 2011

PARQUE NACIONAL TORRES DEL PAINE

Y una vez tranquilos, hablamos del Parque Nacional Torres del Paine.

Los días de treeking en el Parque de Torres del Paine han estado muy bien: es un parque precioso, con zonas muy variadas, con montañas, glaciares y gran cantidad de lagos con aguas de colores muy variados.
Hemos hecho el circuito más habitual, la famosa W, que se hace en 4-5 días durmiendo en los albergues (o campings) distribuidos por el parque.



El primer día subimos a la base de las famosas Torres de Paine: unos murallones de granito impresionantes de la que os dejamos una fotografía. El trayecto es, generalmente, de subida, asequible aunque cansado para los que no hacemos montaña todos los días, y tiene un tramo final (última hora de subida) que se hace muy largo y bastante duro, ya que es empinado y sobre las rocas de una morrena. Después del esfuerzo, la visión es majestuosa.



El recorrido del segundo día era el más corto y fácil en teoría: pero un fortísimo viento patagónico nos obligaba a cada rato a agacharnos y agarrarnos a una roca si no queríamos ser desplazados.
El tercer día se sube por valle del glaciar Francés hasta el campamento británico, con un mirador excepcional sobre el circo glaciar. La ruta no es excesivamente dura pero, si se hace completa, es bastante larga, unos 24 km, con lo que se llega al albergue cansado; además nos llovió, lo que siempre hace más incómodo andar por montañas.



El cuarto día se sube hasta el glaciar Grey, que es el extremo sur del Campo de Hielo Patagónico Sur: el alberque queda cerca del glaciar, junto a un mirador justo frente al frente del glaciar.



El quinto día es la repetición de recorrido del día anterior pero en sentido descendente, hasta llegar al albergue donde dormimos el 3er. día (el Lodge Paine Grande) que, por razones del bloqueo se conviertió en nuestra casa durante 3 días, hasta que, el sábado, conseguimos salir del parque. Afortunadamente, es un refugio nuevo, amplio y cómodo, y más parecido a un hotel que a un albergue de montaña.



Quizá el aspecto más decepcionante del parque -al menos de la zona que hemos visto, ya que el parque es mucho más amplio- es que no hemos visto mucha fauna, o al menos fauna terrestre. Sí hemos visto, sin embargo, una gran variedad de flora y de aves, algunas muy bonitas y curiosas. Os dejamos algunas fotografías de dichas aves para que aprecieis la variedad.






En fín, que los casi tres días de paralización en el parque por la huelga hizo que, al menos, descansármos de las rutas de los días anteriores y se nos quitaran las agujetas de las marchas.

Hala, hasta otra. Besinhos.

martes, 18 de enero de 2011

¡¡YA ESTAMOS DE NUEVO EN ARGENTINA!!...”o de como salir de un país semiclandestinamente, con mucha suerte y cagandoleches”

¡¡YA ESTAMOS EN ARGENTINA!!

Bueno, finalmente hemos conseguido salir de Puerto Natales y llegar a El Calafate en Argentina.
La salida ha sido toda una odisea, aunque, eso sí, ayudados por la buena fortuna y por la buena fe de la gente.





La situación se había vuelto en P. Natales bastante kafkiana. Durante el dómingo 16 las noticias fueron muy contradictorias y variando a lo largo del día. El centro de reunión e información era una escuela que había habilitado Cruz Roja de Natales para dar cabida a los cientos de turistas que estábamos en la ciudad. Había espacios para dormir en el gimnasio y algunas otras dependencias, baños, desayunos y comidas preparadas por voluntarios de cruz roja y del mismo “campamento”.

En medio, cientos de personas con maletas, jugando a cartas, leyendo, haciendo calceta, intentando conseguir internet...





Nosotros teníamos un hotel, pero debimos acudir allí desde primera hora de la mañana para conseguir información y, en su caso, intentar salir de la ciudad. El ejército estaba organizando la salida por avión hacia Punta Arenas para allí enlazar a Santiago de Chile (aquellas personas que tenían ese destino). Para los que teníamos que salir por Calafate la situación era más desorganizada y con falta de información. A lo largo de la mañana la única información fue que no habría, en todo el día, salida posible. A las 2 de la tarde dieron alguna esperanza por la existencia de una reunión que trataría el tema.
A eso de las 7 de la tarde -por ir resumiendo- informan que entre las 6 de la tarde y las 12 de la noche los piquetes dejarían salir hacia la frontera Argentina, hacia El Calafate, pero que no se organizaría ningún convoy de autobuses dado que los piquetes sólo dejaban salir coches particulares. La situación se volvió totalmente caótica: cientos de personas intentando, como fuera, conseguir un transporte que nos llevara a la frontera antes de las 12 de la noche -unos 20 kilómetros-; después de mucho rato, a eso de las 9, se nos ofreció un chico para llevarnos en su coche:....¡uah, estábamos salvados!; vamos en el coche y al llegar al piquete, unas piqueteras reconocen al chico que ya ha hecho otro viaje y nos echan para atrás: vuelta a P. Natales.
Afortunadamente, media hora después, otro ciudadano acepta llevarnos a la frontera:... y, en este caso,.....no había llevado a nadie y pasamos el piquete.....¡por fin cruzamos la frontera argentina!; allí otro señor nos vió parados y se ofreció a llevarnos a Rio Turbio, el primer pueblo argentino tras la frontera donde pensábamos dormir (aunque estaban todos los alojamientos colapsados por las personas que ya habían pasado la frontera)...Pero nada más llegar a Rio Turbio, un chico con taxi se ofrece -esta vez pagando, pero sin abusar- a traernos a El Calafate, junto con dos suizas que pasaron con nosotras la frontera.
El viaje ha sido toda una odisea: 5 personas y 4 maletonas embutidos en un coche desde las 11,30 hasta las 4 de la madrugada en que hemos llegado a El Calafate: aquí mucho frío, ningún hotel con plazas y nada abierto: hemos paseado el relente de la noche de Ël Calafate hasta las 6,30 en que hemos encontrado un hotel que ya estaba sirviendo los desayunos y nos han permitido desayunar.
Despues, hemos encontrado hotel.
Como veis, toda una aventura.... Pero volvemos a estar en Argentina, listos para seguir con el plan que se nos ha retrasado 4 días.

Estamos bien y libres de nuevo. Besos a todos.